Suiza es uno de los países más fáciles de Europa para viajar con niños: trenes puntuales, parques por todas partes y descuentos familiares que muchos padres ni se plantean pedir. Aquí tienes lo esencial, con las cifras concretas que necesitas para planificar sin sorpresas.
En resumen: los menores de 6 años viajan siempre gratis en tren, y de 6 a 15 años pueden viajar gratis junto a un adulto con la Swiss Family Card (gratuita, se pide junto al Swiss Travel Pass o a la Half Fare Card). Si no compras ningún pase, existe la Swiss Junior Travelcard (30 CHF por 1 hijo o 60 CHF por 2 o más, válida un año) para que los niños de 6 a 16 viajen gratis con al menos un progenitor.
Ficha rápida
- Menores de 6 años: siempre gratis en tren, autobús y barco
- De 6 a 15 años, con Swiss Travel Pass de los padres: gratis con la Swiss Family Card (incluida sin coste)
- De 6 a 16 años, sin pase de los padres: gratis con la Swiss Junior Travelcard (30-60 CHF, válida 1 año)
- Cambiadores y tronas: habituales en la mayoría de restaurantes y estaciones
Cómo viajan gratis (o casi) tus hijos
Si los padres llevan Swiss Travel Pass
La Swiss Family Card es la gran desconocida: se pide sin coste adicional en el momento de comprar el Swiss Travel Pass o la Half Fare Card, y hace que los hijos de 6 a 15 años viajen totalmente gratis contigo, incluso en tramos de alta montaña donde los adultos pagan aparte (como el tramo final al Jungfraujoch).
Si no vais a comprar ningún pase
La Swiss Junior Travelcard cumple la misma función por una tarifa fija anual muy baja: 30 CHF por un hijo o 60 CHF por dos o más (cada tarjeta cuesta 30 CHF, y es gratis a partir del tercer hijo), válida durante todo un año desde la compra, para que los niños de 6 a 16 años viajen gratis siempre que vayan acompañados de al menos un progenitor.
Planes que funcionan bien con niños
- Museo Suizo del Transporte, en Lucerna: trenes, aviones, coches y un planetario, con entrada de niño a mitad de precio (32 CHF adultos, 14 CHF de 6 a 15 años, gratis menores de 6). Fácil de llenar un día entero.
- Zoo de Zúrich: uno de los mejores de Europa, con una gran sala de selva tropical de Madagascar.
- Oeschinensee o Blausee: lagos fáciles de alcanzar en teleférico o con un paseo corto, ideales para un día tranquilo en la naturaleza sin caminatas largas.
- Trineo de verano y tobogán en varias montañas: muchas estaciones de teleférico (Grindelwald, Kandersteg, entre otras) tienen pistas de tobogán sobre raíles que funcionan también en verano, un acierto seguro con niños algo mayores.

Consejos prácticos
- Con bebés, no hace falta llevar el cochecito a todas partes: muchos trenes tienen espacio habilitado, y las oficinas de turismo de los pueblos de montaña informan sobre qué senderos son aptos para carritos.
- Ojo con la altitud en bebés muy pequeños: si vas a subir a miradores por encima de los 2.500-3.000 m (como el Jungfraujoch), consulta antes con tu pediatra si es la primera vez que tu bebé sube a esa altura.
- Los días de lluvia no son un problema: museos como el de Lucerna, el Aquatis de Lausana (el mayor acuario de agua dulce de Europa) o las piscinas cubiertas de casi cualquier pueblo turístico salvan el día sin dramas.
- Reserva asientos en trenes panorámicos con antelación si viajas en temporada alta: las familias numerosas a veces tienen dificultad para conseguir asientos juntos si compran a última hora.
Preguntas frecuentes
¿Los niños viajan gratis en tren en Suiza?
Los menores de 6 años siempre. De 6 a 15 años, gratis si van acompañados de un adulto con Swiss Travel Pass o Half Fare Card, usando la Swiss Family Card gratuita.
¿Qué es la Swiss Junior Travelcard?
Un abono de 30 CHF (un hijo) o 60 CHF (dos o más), válido un año, que permite a los niños de 6 a 16 años viajar gratis junto a al menos un progenitor, sin necesidad de que los padres tengan un pase de tren.
¿Qué hacer con niños en un día de lluvia en Suiza?
El Museo Suizo del Transporte en Lucerna, el acuario Aquatis en Lausana o las piscinas cubiertas de los pueblos turísticos son opciones seguras para un día sin sol.
En resumen
Suiza pone bastante fácil viajar en familia, siempre que sepas qué descuentos pedir y elijas bien el ritmo: menos traslados, más tiempo en cada sitio, y algún día «fácil» (lago, museo, tobogán) entre excursión y excursión de montaña.