En 1969, la productora de James Bond necesitaba una guarida de villano lo bastante espectacular para «Al servicio secreto de su majestad». Encontraron el Schilthorn, un pico de casi 3.000 metros con vistas a más de cien picos alpinos, y financiaron parte de la construcción del restaurante giratorio de la cima a cambio de poder rodar allí. Más de cinco décadas después, sigue siendo uno de los miradores más espectaculares de los Alpes, con guiño 007 incluido.
En resumen: el teleférico sube desde Stechelberg, Gimmelwald o Mürren hasta el Piz Gloria, en la cima del Schilthorn, con parada intermedia en Birg. El billete completo ronda los 108 CHF desde Stechelberg (bastante menos si subes desde Gimmelwald o Mürren), y el trayecto se puede combinar con el famoso panorama del Eiger, Mönch y Jungfrau desde el otro lado del valle.
Ficha rápida
- Altitud de la cima: 2.970 m
- Precio ida y vuelta desde Stechelberg: 108 CHF (97,60 CHF desde Gimmelwald, 85,60 CHF desde Mürren)
- Duración del trayecto completo: unos 35 minutos, con cambios en Gimmelwald, Mürren y Birg
- Película rodada aquí: «Al servicio secreto de su majestad» (1969), con George Lazenby como Bond
La estación base del teleférico está en Stechelberg, al fondo del valle de Lauterbrunnen:
Piz Gloria: el restaurante giratorio de un villano de Bond
El nombre «Piz Gloria» viene directamente de la película, donde era la guarida secreta del villano Blofeld. Hoy es un restaurante panorámico que gira lentamente sobre sí mismo, alimentado por energía solar, desde donde se puede tomar un café o un almuerzo mientras el paisaje entero da la vuelta al otro lado del cristal. Abajo, la exposición «Bond World 007» recrea el rodaje de la película con vestuario original, y hay simuladores donde ponerte en la piel de Bond pilotando un helicóptero o bajando en bobsleigh por los Alpes.
Fuera, en la terraza, el «007 Walk of Fame» reúne las huellas de manos del reparto y equipo original de la película, con el mirador de Piz Gloria al final del recorrido: la mejor foto del restaurante giratorio con las montañas de fondo.
Birg: la parada que no debes saltarte
En la estación intermedia de Birg, antes de llegar a la cima, está el Thrill Walk: una pasarela de casi 200 metros atornillada a la pared del acantilado, completamente gratuita. Por el camino puedes cruzar un puente de cable colgante, pisar un tramo de suelo de cristal y arrastrarte por un túnel de rejilla metálica, todo con vistas directas al vacío. Si tienes vértigo, el propio mirador de la Skyline Walk, sin necesidad de cruzar nada, ya ofrece una panorámica impresionante.
El otro panorama: Eiger, Mönch y Jungfrau
Un detalle que sorprende a muchos: la vista clásica del trío Eiger-Mönch-Jungfrau no está en la plataforma principal, sino en el lado opuesto del mirador. Asegúrate de recorrer toda la cima para no perdértela, especialmente si el motivo de tu visita es precisamente esa postal.
Consejos prácticos
- Sal fuera primero: el tiempo cambia rápido en la cima, así que disfruta las vistas exteriores antes de entrar a ver la exposición de Bond, no al revés.
- Sube desde Gimmelwald o Mürren si buscas ahorrar: el billete es más barato que empezando desde Stechelberg, y ambos pueblos ya son parada obligada por su propio encanto.
- Lleva abrigo aunque sea verano: a casi 3.000 metros, el viento en la terraza puede ser intenso incluso en pleno agosto.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el Schilthorn está relacionado con James Bond?
Porque la productora de «Al servicio secreto de su majestad» (1969) financió parte de la construcción del restaurante giratorio de la cima a cambio de poder rodar allí, usándolo como guarida del villano Blofeld.
¿Cuánto cuesta subir al Schilthorn?
108 CHF ida y vuelta desde Stechelberg, 97,60 CHF desde Gimmelwald o 85,60 CHF desde Mürren.
¿Qué es el Thrill Walk en Birg?
Una pasarela gratuita de casi 200 metros atornillada al acantilado, con un puente de cable colgante, un tramo de suelo de cristal y un túnel de rejilla, en la estación intermedia de camino al Schilthorn.
En resumen
El Schilthorn ofrece una combinación poco común: unas vistas de más de cien picos que se sostienen por sí solas, más el atractivo extra de un rodaje de Bond de hace más de cinco décadas que sigue sin pasar de moda. Combínalo con una noche en Gimmelwald o Mürren, y tendrás uno de los días más completos de todo el Berner Oberland.