Murten tiene las murallas medievales mejor conservadas de Suiza, y también fue el escenario de una batalla que cambió el rumbo de Europa. Aquí, en 1476, el ejército de la Confederación Suiza derrotó a una de las potencias militares más temidas de su época, y ese triunfo aceleró la unión de los cantones que acabaría formando Suiza tal y como la conocemos.

En resumen: con medio día caminas toda la muralla, ves el casco antiguo porticado y aprendes la historia de la batalla de 1476. Está a media hora de Bern y merece parada tanto si vienes en tren como si vas en coche entre Bern y Lausana.

Ficha rápida

  • Nombre en francés: Morat (el 25% de la población habla francés, el resto alemán)
  • Murallas: construidas entre los siglos XII y XV, se recorren gratis y a pie
  • Cómo llegar desde Bern: unos 30 minutos en tren
  • Lago de Murten: con paseos en barco disponibles en temporada
Castillo de Murten, junto a la muralla medieval mejor conservada de Suiza

La batalla que aceleró el nacimiento de Suiza

El 22 de junio de 1476, Carlos el Temerario, duque de Borgoña, llevaba once días sitiando Murten con un ejército de unos 20.000-22.000 soldados. La ciudad, de apenas 2.000 habitantes, resistió hasta que llegó el grueso del ejército confederado, formado por la infantería de pica de varios cantones suizos, unos 24.000 hombres en total. Los confederados atacaron bajo una lluvia torrencial. Miles de soldados de Carlos murieron, muchos ahogados en el lago al intentar huir; durante siglos, sus huesos siguieron apareciendo en la orilla. Carlos el Temerario escapó a caballo, y su poder nunca se recuperó del golpe.

Esta victoria demostró a los cantones suizos, todavía muy independientes entre sí, las ventajas de actuar juntos, y aceleró el proceso de unificación que acabaría dando forma a la Confederación Helvética. Todavía hoy, algunas balas de cañón de la batalla siguen incrustadas en la muralla, dejadas ahí como recordatorio.

El mensajero de la rama de tilo

Según la leyenda local, un mensajero corrió los 17 km entre Murten y Friburgo para anunciar la victoria, llegando con una rama de tilo en la mano como símbolo de la buena noticia. Desde 1933 se recuerda cada primer domingo de octubre con la carrera popular Morat-Friburgo (17,17 km), una de las carreras de calle más antiguas de Suiza, que sigue esa misma ruta.

Pasear por la muralla

La ronda de la muralla es gratuita y se puede recorrer entera hasta el anochecer, con vistas al lago de Murten, al castillo y a los tejados de tejas marrones del casco antiguo. Fíjate en lo uniformes que son los colores de las fachadas: no es casualidad, sino una normativa de conservación del casco histórico que regula qué tonos puede usar cada propietario, algo que explica por qué el conjunto se ve tan armónico desde la propia muralla.

El casco antiguo y sus dos iglesias

La calle principal, Hauptgasse, está bordeada de soportales del siglo XVI con tiendas y cafés. Un detalle curioso de la ciudad: la comunidad de habla alemana y la francesa han convivido durante siglos, y hoy conviven una iglesia de cada comunidad lingüística muy cerca la una de la otra en el casco antiguo, símbolo de esa convivencia.

Si buscas un recuerdo genuino, la tienda Simonet Waffen, en pleno Hauptgasse, vende navajas Victorinox, la marca que popularizó la navaja suiza del ejército, y las pastelerías de la calle principal compiten con especialidades locales como el Nidlechuechen (una tarta cremosa) o las ciruelas bañadas en chocolate y licor.

Cómo combinarlo con el resto de la ruta

Murten queda de camino casi natural si vas de Bern hacia Lausana o Ginebra, así que no hace falta un día entero dedicado solo a esta parada: encaja perfectamente como escala de medio día dentro de una ruta más larga por el oeste del país.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasó en la batalla de Murten de 1476?

El ejército de la Confederación Suiza, unos 24.000 hombres, derrotó a los cerca de 20.000-22.000 soldados de Carlos el Temerario, duque de Borgoña, en una victoria que aceleró la unificación de los cantones suizos.

¿Se puede caminar por la muralla de Murten?

Sí, de forma gratuita y hasta el anochecer, con vistas al lago, al castillo y a los tejados del casco antiguo.

¿Por qué se corre una carrera entre Murten y Friburgo cada octubre?

En homenaje a un mensajero que, según la leyenda, corrió 17 km desde Murten hasta Friburgo en 1476 para anunciar la victoria con una rama de tilo en la mano. La carrera popular Morat-Friburgo sigue esa misma ruta cada primer domingo de octubre desde 1933.

¿Cuánto se tarda en llegar a Murten desde Bern?

Unos 30 minutos en tren directo, lo que la convierte en una excursión fácil de medio día o en una parada de paso hacia Lausana o Ginebra.

En resumen

Murten combina lo mejor de las paradas pequeñas suizas: murallas que se recorren en una tarde, una historia que de verdad importó al continente, y el tipo de ambiente tranquilo que hace que valga la pena bajarse del tren aunque no estuviera en tu plan original.