Casi toda la producción de vino suizo se queda dentro del país: se exporta apenas un 1%, así que fuera de Suiza es raro encontrarlo en una carta. En Lavaux se entiende enseguida por qué a los suizos les cuesta compartirlo: viñedos en terrazas que trepan sobre el lago Léman desde hace ochocientos años, un paisaje que la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad y que se recorre a pie entre pueblos diminutos con nombre de vino.
En resumen: Lavaux se extiende entre Lausanne y Montreux, y se recorre a pie, en bici, en tren o en coche por la sinuosa Corniche de Lavaux. El tramo de paseo entre Chexbres y St-Saphorin es corto, fácil y de los más fotogénicos de toda la región del lago.
Ficha rápida
- Ubicación: entre Lausanne y Montreux, en la orilla norte del lago Léman
- Antigüedad de las terrazas: algunas datan del siglo XII, construidas originalmente por monjes cistercienses
- Superficie: unas 830 hectáreas de viñedo repartidas en 30 km de costa
- Uva principal: Chasselas, la variedad blanca típica de la región
- Cómo recorrerlo: a pie por los senderos entre viñas, en tren regional (para de Cully a St-Saphorin) o en coche por la Corniche de Lavaux

Por qué el vino madura distinto aquí
Los viticultores de la zona atribuyen el carácter de sus uvas a tres fuentes de calor combinadas: el sol que cae directamente sobre las terrazas, el reflejo de ese mismo sol en la superficie del lago, y el calor que los muros de piedra acumulan durante el día y sueltan por la noche, prolongando la maduración mucho después del atardecer. Esta combinación mantiene las laderas cultivadas de forma casi ininterrumpida desde la Edad Media, cuando monjes cistercienses y de la orden de Cluny levantaron las primeras terrazas de piedra a pulso, sin maquinaria de ningún tipo.
Cómo recorrer Lavaux
A pie, entre viñas
De los varios senderos que cruzan la región entre Lutry y Vevey, el tramo entre Chexbres y St-Saphorin es el más recomendable para quien tiene poco tiempo: corto, fácil, cuesta abajo, y con estaciones de tren en ambos extremos para no tener que volver sobre tus pasos. St-Saphorin en sí es uno de esos pueblos vinícolas que parecen sacados de una postal, con calles empedradas y bodegas familiares abiertas al público.

En coche, por la Corniche de Lavaux
La carretera del vino serpentea entre Chexbres y Cully atravesando pueblos diminutos y viñedos a ambos lados, con el lago siempre de fondo. No es una ruta rápida ni pensada para llegar a ningún sitio en concreto: perderse un poco por sus curvas es precisamente la idea. Si prefieres el trayecto rápido, la autopista que va por encima del lago conecta Lausanne y Montreux en mucho menos tiempo, pero sin ninguna de estas vistas.
En tren o barco
Los trenes regionales paran en varios pueblos de la zona, incluido St-Saphorin, así que se puede combinar tramo a pie con tramo en tren según el tiempo y las ganas de caminar. Los barcos que conectan Lausanne, Vevey y Montreux también bordean la costa de Lavaux, con vistas a las terrazas desde el agua.
Catar el vino
La uva blanca Chasselas es la protagonista casi absoluta de Lavaux, con un perfil ligero y mineral que marida especialmente bien con la fondue de queso: no es casualidad que sea el vino que más suele acompañarla en la propia región. Una vez al año, las bodegas familiares de la zona abren sus puertas al público para un fin de semana de cata; el resto del año, muchas siguen recibiendo visitantes si llamas con antelación o simplemente te paras a preguntar.
Preguntas frecuentes
¿Dónde están los viñedos de Lavaux?
En la orilla norte del lago Léman, entre Lausanne y Montreux, en el cantón de Vaud.
¿Por qué el vino de Lavaux tiene un carácter especial?
Los viticultores locales lo atribuyen a la combinación de tres fuentes de calor: el sol directo, su reflejo en el lago Léman y el calor acumulado por los muros de piedra de las terrazas, que prolonga la maduración por la noche.
¿Cuál es la mejor ruta a pie por Lavaux?
El tramo entre Chexbres y St-Saphorin: corto, en bajada y con estaciones de tren en ambos extremos, ideal si tienes poco tiempo.
En resumen
Lavaux es la prueba de que Suiza también sabe de vino, aunque se lo guarde casi todo para casa. Si tu ruta conecta Lausanne con Montreux, cambia la autopista rápida por la Corniche de Lavaux al menos una vez: son solo unos kilómetros más lentos, pero de los más bonitos de toda la región del lago.