Con 23 km de longitud y unos 10.000 millones de toneladas de hielo, el glaciar de Aletsch es el más grande de los Alpes, y probablemente el paisaje de hielo más impresionante que vas a ver en todo tu viaje a Suiza. Forma parte, junto al macizo del Jungfrau, del primer espacio natural suizo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En resumen: se accede en teleférico desde los pueblos sin coches de Riederalp, Bettmeralp o Fiescheralp, en el Valais. Los miradores del Eggishorn y el Bettmerhorn, por encima de los 2.500 m, ofrecen las vistas más completas sobre el glaciar entero. También se puede pisar el hielo directamente desde el Jungfraujoch, en el otro extremo.

Ficha rápida

  • Longitud: 23 km, el glaciar más largo de los Alpes
  • Patrimonio de la Humanidad: desde 2001, junto al macizo del Jungfrau-Aletsch
  • Pueblos de acceso: Riederalp, Bettmeralp y Fiescheralp, todos sin coches
  • Mejores miradores: Eggishorn y Bettmerhorn, ambos por encima de los 2.500 m

Cómo llegar y verlo desde arriba

Riederalp, Bettmeralp y Fiescheralp son tres pueblos de montaña sin tráfico rodado, cada uno con su propio teleférico de acceso desde el valle del Ródano. Desde cualquiera de ellos, un segundo remonte sube hasta los grandes miradores: el Eggishorn (2.869 m) y el Bettmerhorn ofrecen la panorámica más completa sobre el glaciar, con el Eiger, el Mönch, la Jungfrau y, en días muy despejados, hasta el Mont Blanc asomando al fondo.

Mirador del Eggishorn con vistas al glaciar de Aletsch y los picos del macizo del Jungfrau

El mirador del Eggishorn, uno de los puntos con mejor vista de todo el glaciar, está aquí:

Caminar junto al hielo: el Aletsch Panoramaweg

Desde el mirador de Moosfluh (accesible en teleférico desde Riederalp) sale el Aletsch Panoramaweg, un sendero de unos 12 km que recorre la ladera con el glaciar siempre a la vista, sin apenas desnivel exigente. Es la forma más tranquila de pasar horas junto al hielo sin necesidad de equipo técnico. Para quien busca algo más intenso, hay rutas guiadas que bajan directamente sobre el glaciar y exploran sus cuevas de hielo, algunas con luz natural filtrándose a través de las paredes; también existe una vía ferrata para quien quiera ir un paso más allá.

Pisar el glaciar desde el Jungfraujoch

Si ya tienes previsto subir al Jungfraujoch, sabes que estás literalmente en el nacimiento del glaciar de Aletsch, aunque desde ahí no se aprecie toda su extensión. Con buen calzado, se puede caminar sobre el hielo hasta el refugio de montaña Mönchsjochhütte, un trayecto de aproximadamente una hora que es, para muchos viajeros, el único momento de todo el viaje en el que llegan a pisar un glaciar de verdad.

Un glaciar que se derrite a la vista

El Aletsch reacciona más despacio al cambio climático que los glaciares pequeños, precisamente por su tamaño, pero los números igualmente preocupan: ha perdido más de 3 km de longitud desde 1870, y solo desde 1980 ha perdido 1,3 km más y más de 300 metros de grosor. Algunas proyecciones estiman que en 2100 podría haber desaparecido el 90% de su masa de hielo. En 2007, el fotógrafo Spencer Tunick llegó a fotografiar a cientos de personas desnudas sobre el propio glaciar para llamar la atención sobre el calentamiento global, una imagen que todavía circula en documentales sobre el tema.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el glaciar más grande de los Alpes?

El glaciar de Aletsch, en el Valais suizo, con 23 km de longitud y unas 10.000 millones de toneladas de hielo.

¿Cómo se llega al glaciar de Aletsch?

En teleférico desde los pueblos sin coches de Riederalp, Bettmeralp o Fiescheralp, en el Valais, o pisándolo directamente desde el Jungfraujoch caminando hasta el refugio Mönchsjochhütte.

¿Desde cuándo es Patrimonio de la Humanidad el glaciar de Aletsch?

Desde 2001, como parte del espacio protegido Jungfrau-Aletsch, el primero de tipo natural declarado por la UNESCO en Suiza.

En resumen

El glaciar de Aletsch es de esos paisajes que las fotos no terminan de transmitir: un río de hielo de 23 km que se puede rodear caminando o pisar directamente. Si tu ruta ya pasa por el Jungfraujoch, añade una tarde en Riederalp o Bettmeralp para verlo desde fuera; la perspectiva completa merece la pena.